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Josef Pieper

La doctrina occidental de la vida resume y articula en siete proposiciones lo que el hombre “debe”:

1- El hombre, en la medida en que realiza lo que se entiende por tal, es aquel que, escuchando la palabra de Dios, se abre a ella —en la fe— siempre que llega a percibirla.

2- El hombre sólo es cabal e íntegro cuando tiende —en la esperanza— a una plenitud que no le es posible alcanzar en la presente existencia corporal.

3- El hombre que aspira a la perfección es aquel que —en el amor (caridad)— participa del infinito poder asertivo del propio Creador y, con todas sus fuerzas vitales, da por buena la existencia de Dios, del mundo y de él mismo.

4- El hombre sólo puede ser cabal cuando su visión de la realidad no se deja enturbiar por el sí o el no de la voluntad y cuando, al contrario, su decidir y obrar dependen de lo real como aparece a sus ojos- El hombre es prudente por el hecho de estar resuelto a obrar la verdad.

5- El hombre bueno es ante todo justo, lo cual significa que se entiende a sí mismo como hombre entre otros hombres— Posee el arte de vivir con los demás haciendo que a cada uno se le atribuya lo que le corresponde.

6- El hombre prudente y justo sabe que, para realizar el bien en este mundo, es necesaria la puesta en juego de la persona y está dispuesto —gracias a la fortaleza— a soportar inconveniencias y penalidades por mor de la verdad y la justicia.

7- A la integridad del hombre pertenece la virtud de la templanza, que le protege contra la autodestrucción por el goce.

Josef Pieper. Antología, Editorial Herder, Barcelona, (1984) pp- 20-21.