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Carlos Alvarez Cozzi

Estimados lectores: en este número inaugural de la Revista Virtual Fe y Razón quiero agradecer a la Dirección que me permita colaborar con ella y estar en contacto mensual con ustedes seleccionando material de doctrina social cristiana.

Luego de un breve editorial se transcribirán noticias varias referidas a la doctrina social de la Iglesia en sus diversas expresiones, resaltando en particular lo relativo a la política, la economía, la sociedad, la cultura y el ambiente, en tanto los temas de familia, vida y bioética tendrán otra sección en la Revista Virtual.

En este tiempo de globalización y desafíos que el mundo nos pone por delante, para los cristianos laicos, cuyo territorio de misión es el mundo del trabajo, de la técnica, de la familia, de la economía y de la sociedad toda, resulta fundamental, como nos enseña el Magisterio de la Iglesia, ser formados y estar informados en esta doctrina social, para alimentar nuestra actuación en los partidos políticos, en la administración pública y privada, en los sindicatos, en la enseñanza, en las organizaciones no gubernamentales, en la propia familia, es decir, en la vida pública y en la doméstica. Somos sal de la tierra, somos la luz del mundo, nos dice Jesús. ¡Qué alta misión nos encomendó, qué responsabilidad puso sobre nuestros hombros, pero con la gracia del Espíritu Santo en realidad es El quien nos precede en este empeño! Los cristianos somos ciudadanos del mundo y éste es para nosotros nuestro lugar de envío por parte del Señor. La vida pública está destinada también a dar gloria al Salvador. Y así debemos dar testimonio siempre a tiempo y a destiempo, como dice San Pablo, llegando incluso hasta el martirio si fuere necesario.

Por ello principios fundamentales de la doctrina social como el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiaridad, la solidaridad, deben ser el norte de nuestra actuación como ciudadanos, construyendo ciudadanía como laicos en el mundo pero también construyendo eclesialidad como bautizados “ad intra” de la Iglesia. Con la esperanza que esta sección contribuya a ello los saludo muy especialmente en Cristo Jesús.