un-uruguayo-em-la-paplv
Fe y Razón

Entrevista al Dr. Gustavo Ordoqui Castilla

Fe y Razón entrevistó a uno de sus colaboradores: Gustavo Ordoqui Castilla, Doctor en Derecho, Presidente de la Comisión Arquidiocesana de Bioética de Montevideo y Miembro de la Pontificia Academia para la Vida.

El año pasado fuiste nombrado miembro de la Pontificia Academia para la Vida. Este año participaste por primera vez de la reunión anual de esa Academia Pontificia. ¿Qué te interesa resaltar de esa experiencia?

En temas de bioética lo importante es poderse nutrir de buena doctrina que realmente esté orientada hacia la defensa de la persona en su integralidad desde la concepción hasta su muerte natural. La evolucion tecnológica y científica ha generado una serie de situaciones o realidades que en principio pueden aparecer como positivas para la sociedad pero que en realidad terminan ofendiendo seriamente a la dignidad de la persona. Pensemos, por ejemplo, en lo que ocurre con las denominadas células madre, con referencia a las cuales se difunde su posible función terapeutica como realmente trascendente y positiva para la comunidad, pero por otro lado lo que no se analiza es de dónde provienen estas células. Si constatamos que el metodo utilizado es “fabricar embriones humanos,” o sea vidas humanas, para luego destruirlas y sacarle estas células, por cierto no parece éste un camino adecuado.

Para conocer la realidad y las soluciones de estas problemáticas por cierto tan complejas uno debe estar correctamente informado y esto es lo que brinda la Academia. Por último agrego que realmente quedé muy bien impresionado de lo que fue el Congreso organizado por la Pontificia Academia Pro vida el 27 y 28 de febrero de este año, donde tuve la oportunidad de escuchar a especialistas de diversos países estudiando específicamente el tema de la vida desde la concepción y hasta antes de la implantación. Tuvimos oportunidad de aprender mucho y consolidar nuestras convicciones en el sentido de que se es persona desde la misma concepción, afirmación ésta que no es una creencia religiosa sino una realidad respaldada por los últimos conocimientos cientificos.

¿Qué actividades desarrolla la Pontificia Academia para la Vida?

La Academia tiene representantes en casi todos los países del mundo que le informan sobre lo que ocurre en temas bioéticos y lo que se realiza a favor de la vida. Respalda con información actualizada y científica todas las inquietudes que puedan plantear sus miembros y nos incentiva al estudio y la investigación en temas de bioética. Actúa como organismo de consulta ante los Estados u organizaciones que realmente les interesa el respeto de la vida humana.

Eres Presidente de la Comisión Arquidiocesana de Bioética (CAB) desde que Mons. Nicolás Cotugno, Arzobispo de Montevideo, la creó. ¿Cuáles han sido los principales logros alcanzados hasta el momento por la CAB y cuáles son sus principales objetivos a corto y a mediano plazo?

Como logros podemos decir que hemos creado un grupo de especialistas que seguimos atentamente la problemática bioética del país y hemos actuado cada vez que vimos políticas o iniciativas erróneas. Nuestro medio de expresión son los “comunicados” que emitimos a la opinión publica cada vez que entendemos importante emitir nuestra opinión. Como objetivos a corto plazo tenemos el ampliar nuestro radio de acción tratando de que se creen más Comisiones de Bioética que operen como centro de consulta por ejemplo en sanatorios, mutualistas, universidades.

¿Cuáles son a tu juicio las mayores amenazas al derecho a la vida y a la cultura de la vida en el Uruguay de hoy y qué podemos hacer para intentar contrarrestarlas?

Las amenazas a la cultura de la vida en el Uruguay son graves. Alcanza sólo con pensar en las estrategias de los abortistas para tratar de lograr a toda costa una ley o las aspiraciones de algunos médicos para lograr legitimar ciertas técnicas de fecundación artificial que se sustentan en técnicas de destrucción de embriones humanos o en los proyectos de ley de eutanasia hoy denominados de “testamento vital” con los que se pretende poder destruir impunemente la vida de ancianos.

En 2005 fuiste uno de los miembros sinodales del IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo. ¿Qué opinas sobre las conclusiones aprobadas por los miembros sinodales?

El IV Sínodo Arquidiocesano fue uno de los eventos más importantes del país en el año 2005. Abrigo la esperanza de que se puedan concretar sus conclusiones que por cierto fueron realmente importantes no sólo para la comunidad católica sino para la misma sociedad.

Al final del IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, Mons. Cotugno anunció, entre otras cosas, la creación de un Instituto Pastoral de Bioética. La CAB está elaborando el plan de estudios de este nuevo Instituto. ¿Cuáles serán los objetivos del Instituto Pastoral de Bioética? ¿Cuándo comenzará a funcionar?

La enseñanza de la bioética en el país es algo que ya se ha iniciado con el empuje de Universidades de prestigio como son la Universidad Católica del Uruguay y la Universidad de Montevideo. En concreto yo soy profesor de una materia que se denomina Derecho Médico en la que se difunde la bioética personalista aplicada a la relación médico-paciente, que ha despertado singular interés en el alumnado.

Actualmente en el ámbito del Instituto Pastoral de Bioética, que ha sido iniciativa del Sr Arzobispo Monseñor Nicolás Cotugno, se aprobaron los programas y está a punto de comenzar un curso para educadores con el que se busca informar y educar sobre estos temas de tanta utilidad práctica.

Ya tienes una larga experiencia como docente universitario, tanto en la Universidad de la República como en las Universidades Privadas (Católica y de Montevideo.) ¿Qué quisieras subrayar sobre ese aspecto de tu vida?

La experiencia docente que uno tiene es que los jóvenes quieren que les hablen de estos temas que reflejan la problemática del siglo presente y desean formar su opinión sobre bases ciertas y no contaminadas de hedonismo, utilitarismo y materialismo que bien se sabe no llevan por buen camino.

Aparte de numerosas obras sobre temas puramente jurídicos, has publicado varios libros sobre temas bioéticos: Derecho Médico (en dos volúmenes) y La sexualidad. Su valor y significado. ¿Qué estás escribiendo ahora? ¿Planeas publicar otro libro de bioética en el futuro próximo?

En la actualidad estoy trabajando en temas de derecho ajenos a la bioética y espero próximamente publicar una obra sobre la responsabilidad civil del profesional liberal. En materia de bioética estamos dando algunas charlas sobre educación sexual, en atención a que nos hemos enterado de que el Gobierno piensa imponer un plan de educación sexual altamente peligroso en el que lo único importante parece ser enseñar cómo se usa un preservativo y en el que se carece en absoluto de educación sobre valores humanos.