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Equipo de Dirección

El reciente procesamiento sin prisión de una mujer que cometió un aborto ha reavivado la polémica sobre el aborto en el Uruguay. Los partidarios de la legalización del aborto han sacado a relucir un nuevo argumento, según el cual los médicos que denuncian un aborto estarían violando el secreto médico, incurriendo así en una grave falta contra la ética de su profesión. Resulta paradójico que se acuse de falta de ética a los médicos que cumplen con el deber moral de denunciar un delito, mientras que se pasa por alto la gravísima falta ética de los médicos que realizan abortos o que recomiendan cómo hacerse un aborto supuestamente seguro (para la madre, claro).

Posteriormente, un grupo de más de mil personas, entre las cuales figuran unas cuantas muy conocidas e influyentes, publicó una declaración en la que, solidarizándose con dicha mujer procesada, cada uno de ellos manifiesta haber violado la Ley Nº 9.763, que penaliza el aborto en el Uruguay. Esta nueva estratagema parece provenir de un sentimiento de frustración de esas personas por no haber logrado aún, por la vía parlamentaria, su meta de legalizar el aborto a petición en nuestro país. Esta deplorable declaración amenaza agravar la actual división de los uruguayos acerca del aborto, ya que pone en cuestión, no sólo una ley determinada, sino la actitud misma de respeto a la ley vigente que debe inspirar a los ciudadanos de cualquier Estado de derecho. Daría la impresión de que se pretende proclamar una especie de derogación de facto de una ley vigente que no satisface a determinada corriente de pensamiento. La citada declaración parece animada por una especie de actitud patoteril, como si se dijera: “Veamos si hay un fiscal que se anime a abrir un expediente judicial para indagar sobre la legalidad de un manifiesto firmado por tantas y tan prestigiosas personas como nosotros”. Como si en el Uruguay no hubiera un ordenamiento jurídico en el cual nadie es más que nadie, una ley vigente que todos por igual debemos respetar, nos guste o no nos guste.

Por estos motivos, en este número de Fe y Razón, por segunda vez en la corta vida de nuestra revista, el tema central vuelve a ser el derecho humano a la vida. Nuestra sección central tiene sólo dos artículos, pero relevantes:

– Un comunicado muy claro y contundente de la Asociación Derecho y Vida acerca de la relación entre aborto y secreto médico desde el punto de vista jurídico.

– Un artículo del Lic. Néstor Martínez donde se refutan eficazmente varios razonamientos contrarios al carácter personal del embrión humano en las primeras etapas de su desarrollo.

Creemos que, ante hechos tan graves como éstos, los católicos uruguayos debemos salir de nuestra actual y masiva pasividad, y movilizarnos para procurar – por todos los medios lícitos – que en nuestro país el derecho fundamental a la vida humana sea respetado. Despertemos ya, antes de que sea demasiado tarde.

Antes de terminar, les recomendamos leer el artículo de Magaly Llaguno titulado Estrategias para legalizar el aborto en Hispanoamérica en el número 85 de la Revista Arbil.

En el mes del Sagrado Corazón de Jesús, volvemos a expresar nuestra confianza en Él. Jesucristo, Hijo de Dios, Señor resucitado, sé Tú nuestra salvación. Amén.