cristo-rey

Equipo de Dirección

Jesucristo, Rey del Universo

Culminando el ciclo anual de las fiestas litúrgicas, el pasado domingo 25 de noviembre la Iglesia Católica celebró en todo el mundo la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. El aspecto del misterio de Cristo que se destaca en esta solemnidad es el expresado por estas palabras del Credo de Nicea y Constantinopla: “Y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.”

Las lecturas bíblicas de las semanas previas a esta solemnidad nos guiaron paso a paso hacia la contemplación de nuestro encuentro definitivo con Cristo Resucitado, Fin de la historia, por quien todo será transfigurado y reconducido hasta Dios Padre. Ese encuentro será también un juicio: al final de nuestras vidas seremos examinados en el amor y entonces se pondrá de manifiesto si hemos permanecido fieles a Cristo, amando a Dios y a los hombres con el mismo amor de Cristo, que nos es regalado gratuitamente por Dios.

La Iglesia peregrina en la tierra vive en una situación paradójica: está en el mundo, pero no es del mundo. Mientras espera y ansía la unión consumada con su Rey en la gloria, ella es actualmente el Reino de Cristo en germen, misteriosamente presente en el mundo, y vive y crece por el poder de Dios. Contra el inmanentismo de un mundo encerrado en sí mismo, el cristiano ha de dar un testimonio permanente de la trascendencia de su esperanza en el Reino de Cristo, Reino de vida, verdad, justicia y paz.

“Dios todopoderoso y eterno, que quisiste fundar todas las cosas en Tu Hijo muy amado, Rey del Universo, haz que toda la creación, liberada de la esclavitud del pecado, sirva a Tu majestad y Te glorifique sin fin.”[1]

Dos graves retrocesos de los derechos humanos

En el número   18 de Fe y Razón informamos que el pasado 17 de octubre la Cámara de Senadores de la República Oriental del Uruguay rechazó – por 15 votos sobre 30 – el proyecto de ley denominado “de defensa del derecho a la salud sexual y reproductiva”, cuyo principal objetivo es la legalización del aborto. Lamentablemente el día 6 de noviembre la misma Cámara reconsideró dicho proyecto, aprobándola en esa ocasión por 18 votos sobre 31. Votaron a favor 16 de los 17 Senadores del Frente Amplio – partido de gobierno – 1 de los 11 Senadores del Partido Nacional y 1 de los 3 Senadores del Partido Colorado. Los cambios con respecto a la votación anterior fueron los siguientes: el Senador frenteamplista Alberto Cid, que había votado en contra del proyecto en octubre, votó a favor del mismo esta vez; el Senador nacionalista Julio Lara, cuyo suplente votó en octubre contra la legalización del aborto, votó a favor en noviembre; el Senador colorado Julio María Sanguinetti, cuyo suplente se retiró de sala durante la votación de octubre, votó a favor de la legalización del aborto en esta segunda instancia. El proyecto de ley aprobado por el Senado pasó a consideración de la Cámara de Representantes.

Además, el día 28 de noviembre la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley de unión concubinaria, que da reconicimiento legal a las uniones de hecho – heterosexuales u homosexuales – y les concede derechos análogos a los del matrimonio. Al ser votado en general, este proyecto alcanzó una amplia mayoría, que se redujo en la votación particular de algunos artículos. Sólo dos Diputados – ambos nacionalistas: Luis Lacalle Pou y Jaime Trobo – votaron en contra del proyecto en general. El proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes debe volver al Senado, que lo había aprobado en septiembre, debido a un cambio realizado.

Brotes de anticatolicismo

Gracias a Dios, muchos prejuicios – racistas, antisemitas etc. – están en vías de desaparición en la cultura contemporánea. Sin embargo el prejuicio anticatólico sigue gozando de buena salud en muchos ambientes. Varios destacados autores han analizado este fenómeno y uno de ellos ha escrito que “el anticatolicismo es el antisemitismo de los intelectuales.” A continuación mencionaremos varios ejemplos recientes de esta preocupante tendencia.

Hace algunos días, dos conocidos humoristas uruguayos, en una sección de su programa de televisión, dedicada a mostrar errores gruesos cometidos en otros programas del mismo medio, pretendieron ridiculizar al Arzobispo de Montevideo. Mostraron a Mons. Nicolás Cotugno pronunciando la expresión “dictadura de la mayoría”, expresión que dio lugar a burlas de los conductores del programa. Ni siquiera se pudo escuchar la frase completa del Arzobispo; mucho menos el razonamiento que estaba hilvanando. La sola expresión citada fue suficiente para suscitar – en los conductores – hilaridad y falta de respeto hacia esa alta autoridad de la religión mayoritaria del pueblo uruguayo. ¡Como si la expresión “dictadura de la mayoría” fuera absurda o ininteligible, cuando es obvio que se refiere a realidades que, por desgracia, no son infrecuentes: el avasallamiento de los derechos de las minorías por parte de las mayorías; el desconocimiento de los derechos naturales de la persona y de la familia, con base en el poder político de la mayoría.

Otro ejemplo. Un diario de nuestra ciudad dio amplio destaque a la más reciente publicación del escritor inglés David Yallop, conocido sobre todo por una obra suya anterior donde sostiene la infundada tesis de que el Papa Juan Pablo I murió asesinado, víctima de un complot urdido contra él por varios Cardenales, la Mafia italiana y una logia masónica. El nuevo libro de David Yallop constituye un burdo intento de denigrar la memoria de otro Papa, a quien no en vano tantos católicos llaman ya “Juan Pablo II el Grande.” En este libro Yallop pretende demostrar que Karol Wojtyla fue un hombre inescrupuloso y corrupto, dominado por una insaciable sed de fama y poder.

El citado libro de Yallop se inscribe dentro de una tendencia más amplia. Otro libro reciente (de una autora italiana) pretende demostrar la absurda tesis (ampliamente refutada por otros autores) de que Juan Pablo II murió víctima de una forma de eutanasia voluntaria. Además, las revelaciones sobre “la noche oscura del alma” que la Madre Teresa de Calcuta sufrió durante mucho tiempo han desatado en algunas tiendas comentarios aberrantes, que intentan presentar a la Beata como una hipócrita que ni siquiera creía en Dios. Como dice el sabio refrán castellano: “Piensa el ladrón que todos son, de su misma condición.”

Por último, mencionaremos que una reciente reseña del libro Jesús de Nazaret del Papa Benedicto XVI en un prestigioso semanario uruguayo termina con una recomendación de no leer este libro y buscar otra lectura más fácil y amena para el próximo verano.

Jesús de Nazaret, centro de nuestra fe

Este número de Fe y Razón tiene como tema central la persona de Cristo, centro de nuestra fe. Jesucristo, verdadero y perfecto Dios, nos revela la verdad acerca de Dios: “A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, lo ha manifestado.”[2] Y el mismo Jesucristo, verdadero y perfecto hombre, nos revela la verdad acerca del hombre: “En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Porque Adán, el primer hombre, era figura del que había de venir, es decir, Cristo nuestro Señor, Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación.”[3]

Puesto que sólo en Cristo podemos encontrar la verdadera respuesta a nuestras preguntas más profundas acerca de nosotros mismos, sólo podemos acoger con gratitud el regalo que nos ha hecho el Santo Padre Benedicto XVI al publicar el libro Jesús de Nazaret. Como dice el mismo autor, este libro es una expresión de su búsqueda personal del rostro del Señor. Es, además, el resultado sintético de una vida dedicada sobre todo al estudio teológico.

En el artículo principal de este número de Fe y Razón, el Padre Miguel Barriola realiza una muy buena presentación de este libro de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI.

Fe y Razón es un Centro Cultural Católico

Compartimos con nuestros lectores una buena noticia: el Pontificio Consejo para la Cultura invitó al Diácono Jorge Novoa, uno de los tres co-directores de esta revista virtual al Tercer Encuentro de Centros Culturales Católicos del Cono Sur, que se realizó en Bahía (Brasil) del 12 al 14 de noviembre, para que presentara la experiencia de Fe y Razón. Este Encuentro contó con la participación de representantes de Centros Culturales Católicos de varios países de la región. Aunque en definitiva el Diácono Novoa no pudo asistir al encuentro, esta invitación fue para nosotros un motivo de alegría y satisfacción, porque representa un reconocimiento de Fe y Razón como centro cultural católico por parte de un importante organismo de la Santa Sede y un respaldo a nuestra labor apostólica en Internet, desarrollada desde 1999.

Esperamos que, con el apoyo de los colaboradores actuales y de otros que se puedan ir sumando a este esfuerzo, Fe y Razón pueda ir desplegando otras potencialidades de un centro cultural católico, más allá del sitio web y la revista virtual.

Un saludo navideño

Al final de este editorial largo y cargado de tantos temas distintos, sólo nos resta desear a todos nuestros lectores y sus familiares una muy santa y feliz Navidad.

 

 


[1] Oración de la Misa de la fiesta de Cristo Rey.

[2] Juan 1,18.

[3] Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes, 22.