paz

S. S. Juan Pablo II

Dios de nuestros padres, grande y misericordioso,
Señor de la paz y de la vida, Padre de todos.
Tú tienes proyectos de paz y no de aflicción,
condenas las guerras y derribas el orgullo de los violentos.
Tú has enviado a tu Hijo Jesús
para anunciar la paz a los cercanos y a los lejanos,
y reunir a los hombres de toda raza y de toda estirpe
en una sola familia.
Escucha el grito unánime de tus hijos,
súplica angustiosa de toda la humanidad:
nunca más la guerra, aventura sin retorno;
nunca más la guerra, espiral de luto y de violencia;
nunca esta guerra en el Golfo Pérsico,
amenaza para tus creaturas
en el cielo, en la tierra y en el mar.
En comunión con maría, la Madre de Jesús, te suplicamos aún:
habla a los corazones
de los responsables de la suerte de los pueblos,
detén la lógica de la represalia y de la venganza,
sugiere con tu Espíritu soluciones nuevas,
gestos generosos y honorables,
espacios de diálogo y de espera paciente,
más fecundos que los acelerados plazos de la guerra.
Concede a nuestro tiempo días de paz.
Nunca más la guerra.
Amén.