canto

Biblia de Jerusalén

¡Cantad a Yahveh un canto nuevo,
cantad a Yahveh, toda la tierra,
cantad a Yahveh, su nombre bendecid!
Anunciad su salvación día tras día,
contad su gloria a las naciones,
a todos los pueblos sus maravillas.
Que grande es Yahveh, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Pues nada son todos los dioses de los pueblos.
Mas Yahveh los cielos hizo;
gloria y majestad están ante Él,
poder y fulgor en su santuario.
Rendid a Yahveh, familias de los pueblos,
rendid a Yahveh gloria y poder,
rendid a Yahveh la gloria de su nombre.
Traed ofrendas y en sus atrios entrad,
postraos ante Yahveh en esplendor sagrado,
¡tiemble ante su faz la tierra entera!
Decid entre las gentes: “¡Yahveh es rey!”
El orbe está seguro, no vacila;
Él gobierna a los pueblos rectamente.
¡Alégrense los cielos, regocíjese la tierra,
retumbe el mar y cuanto encierra;
exulte el campo y cuanto en él existe,
griten de júbilo todos los árboles del bosque,
ante la faz de Yahveh, pues viene Él,
viene, sí, a juzgar la tierra!
Él juzgará al orbe con justicia,
a los pueblos con su lealtad.