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Antonio Bonzani

Con mucho gusto quiero saludar los presentes aportes teológicamente críticos del muy apreciado amigo y colaborador de nuestra Facultad de Teología del Uruguay Mons. Mariano Soler, el Reverendísimo Mons. Dr. Miguel Antonio Barriola, incansable servidor del Verbum Domini’, desde la Pontificia Comisión Bíblica, que integra, hasta las homilías a pequeños grupos de fieles en despobladas parroquias de barrio, donde le piden celebrar la Santa Eucaristía.

El libro se titula Cristo amó a la Iglesia (Ef 5,25). Reflexiones sobre la cristología de J. L. Segundo y la eclesiología de H. Küng. Se trata del número 5 de la Colección de Libros Fe y Razón y tiene dos partes:

La Parte 1 es ‘Jesucristo según Juan Luis Segundo’.

La Parte 2 es ‘Hans Küng contra el Papado. Algunas respuestas a su ofensiva’.

Una vez más, con este aporte, Mons. Barriola ofrece elementos valiosos para nunca olvidar cuanto recomendaba el Magisterio: “… es importante subrayar que la utilización por parte de la teología de elementos e instrumentos conceptuales provenientes de la filosofía o de otra disciplina exige un discernimiento que tiene su principio normativo último en la doctrina revelada. Es ésta la que debe suministrar los criterios para el discernimiento de esos elementos e instrumentos conceptuales, y no al contrario”.[1]

Considerando la correcta comprensión del quehacer teológico: “… la fe de la Iglesia es el punto de partida del quehacer teológico o, mejor dicho, la verdadera Teología proviene de la fe y quiere llevar a la fe. Es ésta la concepción que la Iglesia Católica, y su Magisterio especialmente, han constantemente propuesto. Es ésta la línea seguida por los grandes teólogos, que han enriquecido el pensamiento de la Iglesia Católica a lo largo de los siglos (…) toda la teología está ordenada a alimentar la fe.” [2]

Sin embargo se siguen publicando obras del Dr. Juan Luis Segundo SJ,[3] luego de su muerte –el 17 de enero de 1996–, a pesar de las reservas planteadas por distintos ámbitos eclesiales y destacados teólogos.[4]

Justo al cumplirse 25 años de la publicación de la la Instrucción Libertatis nuntius de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre algunos aspectos de la teología de la liberación, aparece otra publicación póstuma del mismo sacerdote: Juan Luis Segundo, Ese Reino, Montevideo, 2009. El libro contiene la desgrabación de seis charlas del Autor sobre el Reino de Dios y fue presentado con llamativa publicidad en julio-agosto de 2009.

Ante estas actitudes editoriales consideramos proféticas las expresiones de Papa Benedicto XVI: “en ella (la Instrucción) se subrayaba el peligro que implicaba la aceptación acrítica, por parte de algunos teólogos, de tesis y metodologías provenientes del marxismo. Sus consecuencias más o menos visibles, hechas de rebelión, división, disenso, ofensa y anarquía, todavía se dejan sentir, creando en comunidades diocesanas un gran sufrimiento y una grave pérdida de fuerzas vivas”;

y agregaba: “suplico a todos los que de algún modo se han sentido atraídos, involucrados y afectados en su interior por ciertos principios engañosos de la teología de la liberación, que vuelvan a confrontarse con la mencionada Instrucción, acogiendo la luz benigna que ofrece a manos llenas; recuerdo a todos que la ‘norma suprema de su fe’ [de la Iglesia] proviene de la unidad que el Espíritu ha puesto entre la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal que los tres no pueden subsistir de forma independiente (Juan Pablo II, Fides et ratio, 55)”.

También es valioso el aporte de la segunda parte: es un análisis crítico del libro de Hans Küng, Infallibile? Una domanda, Brescia, 1970; una iniciativa concreta del más destacado biblista uruguayo para contrarrestar el indiferentismo y relativismo eclesiológico, libre de cualquier reduccionismo conformista o irenismo acrítico.

En este clima de servicio a la Verdad presentamos este libro, una vez más agradecidos al Autor, y al Centro Cultural Católico Fe y Razón por publicarlo.


[1] Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Veritatis Donum, Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo, Librería Editrice Vaticana, Roma, 1990, n. 10.

[2] Juan Pablo II, Pastores Dabo Vobis, Exhortación Apostólica del 25 de marzo de 1992, n. 53.

[3] Nacido en Montevideo en 1925, en el año 1941 ingresó a la Compañía de Jesús. Licenciado en Filosofía (Buenos Aires) y en Teología (Lovaina), consigue el grado académico de ‘Docteur en Lettres’ (París), donde bajo la dirección de Paul Ricoer, hizo su tesis sobre N. Berdiaeff. El pensamiento del Padre Segundo ha sido estudiado, entre otros, por el uruguayo Elbio Medina Ylla, quien dedicó su tesis doctoral a profundizar ‘El sentido de la esperanza, y su relación con la historia y la espiritualidad. Planteamiento, fundamentación y sistematización de acuerdo con el pensamiento de Juan Luis Segundo’. Director de la tesis fue el Prof. Dr. José J. Alemany Briz. La tesis fue presentada en la Facultad de Teología de la Universidad Pontifica Comillas de Madrid, Departamento de Dogmática-Fundamental, el día 28 de junio de 1995, y publicada ‘para el cumplimiento de los requisitos académicos’, en ‘Colección Tesis Doctorales’: Nº 135, 1995, Madrid, 345 p.

[4] Cf. Pbro. Dr. Miguel Antonio Barriola, Fieles al Papa desde América Latina. Otra respuesta al Cardenal Ratzinger, Instituto Teológico del Uruguay ‘Monseñor Mariano Soler’, Montevideo, 1987. Para una muy lograda contextualización del pensamiento del Autor sacerdote jesuita, me permito remitir al estudio muy documentado del téologo uruguayo Reverendo Padre Lic. Horacio Bojorge SJ, Teologías deicidas. El pensamiento de Juan Luis Segundo en su contexto, Ediciones Encuentro, Madrid, 2000, 380 p, con bibliografía selectiva de y sobre Juan Luis Segundo, pp. 369-380. Cf. Eduardo Rodríguez Antuñano SJ, El Problema Cristológico en la actual búsqueda teológica latinoamericana, Editorial de la Universidad Católica de Córdoba, 2008, 566 p. Se trata de la tesis doctoral en Teología presentada por este sacerdote jesuita uruguayo en la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Münster en Westfalia (Alemania) el 3 de Setiembre de 1976.