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Asociación Derecho y Vida

El Ministerio de Salud Pública ha anunciado que piensa obligar a las instituciones de salud, públicas y privadas, a practicar vasectomías y ligaduras de trompas a pedido de los usuarios. Rechazamos esta medida por las siguientes razones:

  1. Somos un país despoblado. No nacen suficientes niños. Los jóvenes se van. La medicina prolonga la vida de las personas. Aumenta cada vez más el porcentaje de personas mayores de edad. Los que trabajan no aportan lo suficiente para las jubilaciones. Sin población no hay futuro.
  2. Se trata de decisiones irreversibles. Mañana muchas personas pueden lamentarse de haberse esterilizado y ya no habrá marcha atrás. El Gobierno estaría facilitando que las personas se perjudiquen gravemente.
  3. La pobreza no se soluciona impidiendo que los pobres tengan hijos, sino promoviendo la justicia en la sociedad.
  4. No existe el derecho a dañar el propio cuerpo. Los tratamientos agresivos sólo se justifican en caso de enfermedad. La capacidad de tener hijos no es una enfermedad; es parte de la riqueza de la persona humana.
  5. Los médicos y las mutualistas están para curar, no para mutilar. No se puede imponer a los médicos y a las mutualistas conductas contrarias a la ética médica.
  6. Desde comienzos del siglo XX la esterilización masiva es una estrategia dirigida a disminuir la población de aquellos sectores considerados “indeseables”. Hoy día es utilizada como herramienta para poner a nuestros países más aún bajo el poder de los grandes centros desarrollados. Un Uruguay sin gente es un Uruguay sin prosperidad, sin futuro, sin soberanía, sin libertad y sin dignidad.
  7. En particular rechazamos la aplicación de esta medida al Círculo Católico de Obreros del Uruguay, institución fundada sobre principios humanistas y cristianos que están en clara contradicción con la misma.

Montevideo, 13 de enero de 2011.