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Juan Claudio Sanahuja

Si la moral cristiana es perjudicial para los niños e inaceptable para el Estado, ¿cuánto tiempo pasará hasta que a los cristianos nos quiten nuestros hijos biológicos?

El 28 de febrero, dos jueces de la High Court de Londres resolvieron que una pareja de esposos cristianos no puede obtener la tenencia de niños, porque juzgan inaceptable el estilo de vida homosexual. Eunice y Owen Johns, de 62 y 65 años de edad respectivamente, son cristianos pentecostales de la ciudad de Derby y, en el pasado, han educado a 15 niños como padres sustitutos. El matrimonio, además, tiene 4 hijos biológicos y seis nietos.

En el 2008, la municipalidad de Derby les negó la tenencia de otro niño, porque los asistentes sociales determinaron que su actitud sobre la homosexualidad entraba en conflicto con la Equality Act (Sexual Orientation Regulations, SOR’s) de 2007 y porque los Johns insisten en llevar a la iglesia los domingos a los niños a su cargo.

La moral cristiana infecta

En 2010, ambas partes, los Johns y el municipio, pidieron a la Corte que se pronuncie sobre el caso. Durante el juicio, la Equalities and Human Rights Commission sostuvo que los niños podrían ser “infectados” por las convicciones morales cristianas de Eunice y Owen Johns.

Así, el 28 de febrero pasado, los dos jueces de la High Court dictaminaron en contra de la tenencia de niños por parte de los Johns porque sus puntos de vista sobre la sexualidad podían ser perjudiciales para los niños, y que además, esto no significaba ninguna discriminación hacia el matrimonio. Los jueces reconocieron “que existe una tensión entre las disposiciones sobre igualdad en materia de discriminación religiosa y las relativas a la orientación sexual. Sin embargo, las disposiciones relativas a la igualdad sobre la orientación sexual deben tener prioridad […] y que las autoridades locales pueden exigir una actitud positiva hacia la homosexualidad.”

Es de notar que uno de los dos jueces es Sir James Munby, miembro de la High Court, presidente de la Law Commission for England and Wales, y el juez con más jerarquía en temas de familia.

Un día triste para el cristianismo

La señora Johns declaró después de la sentencia: “Éste es un día triste para el cristianismo. Los jueces han sugerido que nuestros puntos de vista podrían perjudicar a los niños. No creemos que esto sea así. Estamos dispuestos a amar y aceptar a cualquier niño. A lo que no estamos dispuestos es a decirle a un niño pequeño que la práctica de la homosexualidad es una cosa buena.”

Los Johns encontraron apoyo en un sector de la iglesia anglicana. Lord Carey de Clifton, ex arzobispo de Canterbury, afirmó en una carta abierta que los derechos de los homosexuales estaban tomando precedencia sobre los derechos de los demás ciudadanos.

“Si la moral cristiana es perjudicial para los niños e inaceptable para el Estado, ¿cuánto tiempo pasará hasta que a los cristianos nos quiten nuestros hijos biológicos?”, comenta sobre este caso un comunicado del Christian Legal Center.

Como consecuencia de la Equality Act (Sexual Orientation Regulations) promulgada en 2007, se forzó a las agencias de adopción católicas a cerrar, ya que era impensable que éstas entregaran niños en adopción a parejas homosexuales. Catholic Care, la última agencia en cerrar, terminó de hacerlo en agosto de 2010.