cavernicola

Cavernícola

Los cavernícolas semos así:
Al bisonte lo llamamos bisonte.
No fingimos que es un rinoceronte,
ni que su canto es un kikirikí.

Y por eso, cuando alguien declara
“Soy católico y además budista,
gay, semiarriano, masón, abortista,
y teólogo de mente preclara”,

respondemos, sin dudar un instante,
“Y también les crece barba a las ranas,
que se afeitan todas las mañanas
para tener un aspecto elegante.”

Los cavernícolas semos muy brutos:
pretendemos que el católico crea,
que quien se dice cristiano lo sea
y que un árbol bueno dé buenos frutos.

Que no lo dude y venga por aquí
todo el que quiera pasar un buen rato,
y no peque de gruñón ni pacato,
porque en la Caverna semos así.