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Equipo de Dirección

El jueves 11 de mayo de 2017 la Junta Departamental de Montevideo, tras varias horas de debate, rechazó por 17 votos contra 14 el proyecto de colocación de una estatua de la Virgen María en la Rambla del Buceo. Dicho proyecto había sido presentado por el Intendente Daniel Martínez a pedido de grupos católicos. Los 14 ediles de la oposición votaron a favor del proyecto mientras que los 17 ediles del Frente Amplio (el partido de gobierno en los niveles nacional y departamental) votaron en contra. El Frente Amplio hizo valer la “disciplina partidaria”, vale decir: impuso a los ediles frenteamplistas la obligación de votar en contra de la estatua de la Virgen. Dos de los ediles frenteamplistas aclararon en sala que votaron negativamente por “disciplina partidaria”. Si hubieran votado según sus convicciones personales, el proyecto habría sido aprobado por 16 votos contra 15.

El mismo día 11 de mayo de 2017 la Arquidiócesis de Montevideo emitió una declaración por la negativa a la imagen de la Virgen en la Rambla, titulada “Un claro retroceso en el camino hacia una laicidad moderna, abierta y positiva”. A continuación reproducimos íntegramente el texto de esa declaración.

“Desde el retorno de la democracia en nuestro país se dieron pasos muy positivos en el camino hacia una laicidad entendida en sentido moderno, que dejaba enterradas antiguas controversias, discriminaciones, y sanaba heridas centenarias.

Mencionamos tan sólo algunos hechos en este sentido: el feriado declarado cuando la visita del Papa Juan Pablo II en 1987; la permanencia de la cruz de Tres Cruces; la apertura a la colaboración Estado-sociedad civil en la atención a los menores vulnerables o ancianos a través de multiplicidad de convenios entre instituciones del Estado y de la Iglesia; la participación del Arzobispo de Montevideo y de sacerdotes en la Comisión para la Paz creada por el presidente Batlle; el discurso del presidente Vázquez en la sede la Masonería sobre la laicidad y recientemente la invitación a participar del Diálogo Social.

La lista podría seguir en numerosos gestos que hacen a un sentido de apertura, comprensión mutua, y ayudan a entender que el hecho religioso es parte de lo humano, llamado por su misma naturaleza a expresarse en el ámbito público.

La petición de colocar una imagen de la Virgen María en la Rambla del Buceo, iniciativa de un grupo de ciudadanos católicos, avalada y presentada a las autoridades municipales por el Arzobispo de Montevideo, contó con la aprobación de la Intendenta Ana Olivera, del Intendente Daniel Martínez, de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, del Municipio CH y de la Comisión de Nomenclatura de la Junta Departamental.

La Junta Departamental acaba de votarla negativamente. Llama la atención que la bancada mayoritaria declarara el asunto como de ‘disciplina partidaria’ para que sus integrantes votaran unánimemente en contra.

El hecho de esta votación significa un claro retroceso en la laicidad entendida como apertura, pluralidad, posibilidad de manifestar, también a través de un monumento, una de las expresiones religiosas más queridas para un importante núcleo de la ciudadanía.

Es un claro acto de discriminación hacia la comunidad católica que nos retrotrae a más de un siglo de distancia, a tiempos de duros enfrentamientos que parecían ya superados.

La Iglesia Católica, Arquidiócesis de Montevideo, lamenta profundamente este hecho.

Al mismo tiempo, respetando la decisión que tomó la Junta Departamental, miramos hacia adelante. Queremos ser constructores de una ‘cultura del encuentro’, lo que supone compartir la pluralidad de visiones en la vida democrática desde la identidad de cada uno.”

Por nuestra parte, en Fe y Razón, a la vez que también lamentamos y deploramos la resolución de la Junta Departamental de Montevideo, pensamos que ésta es coherente con el camino de alejamiento de Dios, de Cristo y de su Iglesia que el Uruguay ha seguido desde hace muchas décadas, acelerando el paso en los últimos años, al propiciarse desde los Poderes del Estado una verdadera “reingeniería social anticristiana”. Baste recordar los principales “logros” del gobierno del Presidente Mujica (2010-2015), que convirtieron a ese primer mandatario en una celebridad mundial: legalización del aborto a petición, del “matrimonio homosexual”, de la reproducción humana artificial y de la producción y comercialización de marihuana.

La ciudad de Montevideo cuenta en sus espacios públicos con estatuas que homenajean a Iemanjá (una deidad de la religión umbandista) y a Confucio (el principal pensador de una religión china). Ni Iemanjá ni Confucio son obstáculos significativos para los proyectos anticristianos de la poderosa élite relativista y secularista. En cambio, la Virgen María, Madre de Cristo y Madre de la Iglesia, es una adversaria formidable y temida de esos mismos proyectos; lo cual explica suficientemente la aparente dualidad de criterios de nuestros gobernantes departamentales.

Según un informe periodístico, [1] el único sacerdote presente durante la sesión referida de la Junta Departamental, el Pbro. Pablo Coimbra, ecónomo de la Arquidiócesis de Montevideo, declaró: “Para mí esto es claramente un signo de discriminación a la comunidad católica. Cada uno sabrá su fundamentación y la grey católica sabrá lo que hacer con su voto”. Coincidimos con estas palabras, agregando esta precisión: cada católico sabrá qué hacer con su voto si se forma e informa adecuadamente, si es formado e informado adecuadamente. De lo contrario, muchos católicos continuarán dando su voto (a menudo decisivo) a proyectos políticos radicalmente anticristianos y deshumanizantes.


[1] La Junta dijo “No” a la Virgen; El País de Montevideo; edición del viernes, 12 de Mayo 2017.